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| Taberna la Bola |
No se si esto es cosa solo de Madrid, así que corregirme si me equivoco pero lo que os traigo hoy es bastante curioso. Si os habéis fijado, algunas tabernas y bares de toda la vida, con toda la vida me refiero a los que tienen mas de dos siglos, tienen la fachada completamente pintada de rojo. Con los años algunos han remodelado y han quitado ese color pero yo hoy te voy a contar el motivo por el que lo tenían...
| Casa Alberto |
Nos remontamos al siglo XVII. Madrid estaba creciendo y tenia mas de 300 tabernas, cosa que a dia de hoy tampoco creo que difiera mucho pero lo curioso no era eso, lo curioso es que 300 tabernas, una sola librería. Insisto, creo que el porcentaje en pleno siglo XXI, no ha variado mucho.
Había tal tasa de analfabetismo, que la villa de Madrid con una sola librería iba que chutaba y además tampoco es que la gente de a pie con el trabajo pudiese sacar tiempo para aprender a leer ya que lo de ir al colegio a veces era de ciencia ficción por lo que los comercios tenían un problema ya que la gente no sabia leer los carteles que ponían "fonda, comida y vino".
¿Qué hicieron los dueños? como el vino era la bebida que mas se pedía, en concreto el tinto, decidieron pintar las fachadas de ese color, un color vino para que la gente al pasar supiese que ahí dentro mínimo un chato de vino podría tomarse tranquilamente.
En las fotos si pincháis, os lleva directamente a las paginas de esas tabernas que son de las que aun conservan los colores entre otras como Casa Ciriaco o Casa Paco.
¿En vuestra ciudad hay algo similar?


Un recurso muy ingenioso.
ResponderEliminarAdemás. la historia que contás revela el valor de saber leer. Es muy útil para elegir lo que se quiere tomar y comer. O para empezar, donde está el lugar en que se sirven comidas y bebidas-
Seguramente que no.
Besos, Morella.
Es que al final cada uno se apaña como puede y me encantó saber esta historia, lo malo es que creo que sigue habiendo mas bares que librerías jaja
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Qué curioso Morella, no tenía ni idea. Como funciona la picaresca cuando no queda otra. Gracias por compartirlo. Un abrazo
ResponderEliminarMe alegra haberlo enseñado! es que en el fondo es buenisimo.
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Curiosa explicación. Un beso
ResponderEliminarGracias!
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Muy interesante, me recordó a las entradas que hago en mi bloguito, a veces muy de historias de la calle, los por qués y demás. Qué bonito todo esto que escribió. Lo hayan hecho por ignorancia de los comensales o por alguna otra cosa, estas cosas siempre me han llamado la atención.
ResponderEliminarEs que esas historias son las que realmente enseñan como es un país y sus costumbres, ni mas ni menos. Un trocito cultural.
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Qué linda entrada has traído; la verdad que es un lujazo todavía ir a tomar vino por el centro de Madrid y ver esas tabernas con su color granate. Hay una que antes, hace mucho, íbamos, que era en el barrio de Las Letras, La Taberna de Alberto, una joya. Besotes, Morellla.
ResponderEliminarNo estaría nada mal tomarnos un vinito en la susodicha taberna; ahí lo dejo...
Y aquí que lo recojo! adivina quien estuvo hace poco cerca en el Sufu japonés jajaja
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Uy buena idea de los propietarios. Te mando un beso.
ResponderEliminarY algunos por suerte aun siguen!
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creo que el único establecimiento donde se puede beber y comer por aquí es lo que llamamos restobar (una mezcla de restaurant y bar). mi difunto sobrino luis era codueño de un lugar así en la selva. yo jamás lo conocí.
ResponderEliminaren el callao hay cantinas, pero aquello está muy alejado de la idea que puedas tener de comer y beber. en las cantinas chalacas sólo se bebe, hay un televisor que está conectado a los videos musicales de youtube con la música tan estridente y tan alta que apenas puedes conversar; y si temes por tu vida, mejor ni aparecerte por ahí porque sus clientes no son nada recomendables.
me gustó la información que has proporcionado.
besos.
Me lo anoto por si algún dia voy por tu tierra. Aunque creo que en ese caso, te pediría una guía jajaja
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¡Encantado por tu información! ¡Y mira que he disfrutado de tapeo tooooda la vida por Mi Amado Madrid! 🇪🇸
ResponderEliminarEs que el tapeo es sagrao!
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¡Hola! Qué historia tan curiosa. No tenía ni idea de que el color rojo de las fachadas venía de ahí. Por Barcelona también quedan comercios antiguos preciosos, pero me fijaré a ver si descubro algún código parecido. ¡un post genial! Besos!
ResponderEliminarJo, es que cuando los conservan es como ver un trozo de historia viviente. A saber qué de cosas habrán visto esos escaparates y locales...
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