viernes, 25 de noviembre de 2016

Un tranvía llamado Deseo



Thomas Lanier Williams II,más conocido como Tennessee Williams es el culpable de que me encante Audrey Hepburn. Vi de jovencita "Desayuno con diamantes" y esa mujer desde entonces es el icono de la elegancia personificada para mi.Pero ese no es el tema de hoy, sino la muerte tan...particular que tuvo el dramaturgo.
Tennessee Williams era un hombre atormentado por sus propios fantasmas, entre ellos el de su hermana que había sido diagnosticada con esquizofrenia e incluso había pasado una lobotomia que tantos milagros se creia que hacia en la epoca, ella misma fue su inspiración para el personaje de Blanche de "Un tranvía llamado deseo" y otro tema recurrente, era la homosexualidad de algunos de sus personajes, ya que el se dio cuenta de que lo era tardíamente pero eso no evitó las burlas de su padre alcohólico y chocando con la moralidad de su madre, hija de un pastor episcopaliano y encima que la década era la de los 40-50 la homosexualidad era tabú
Homosexual, atormentado y tímido hasta la médula aunque de sonrisa afable, con ganas de airear los armarios cuando escribía como el mismo afirmaba, en la epoca de los 70 comenzó su declive pese a que la mayoría de sus obras habían sido adaptadas al cine como las antes mencionadas o "La gata sobre el tejado de Zinc" y "De repente un último verano", aunque un poco descafeinada la cosa porque la censura recortaba casi toda la temática de sus libros. Lo malo, pues lo de siempre, eres novedad, todo el mundo te quiere pero de repente dejas de interesar y te olvidan a pesar de haber ganado dos veces un premio Pulitzer.
Unido a su bajón profesional, también tenemos que su pareja  Frank Merlo había muerto de un cáncer fulminante en 1963, comenzó a angustiarse por si la locura de su familia también le tocaba a el.
Tennessee se hundió en el alcohol y drogas, con cambios de humor muy bruscos, que pasaban de la amabilidad a la agresividad y el poco éxito que tuvieron sus obras en los 70, hizo que se recluyese más en si mismo y se fue a vivir al Hotel Elysee de Manhattan, a la habitación 1302.
La noche de su muerte, el 25 de febrero de 1983, conmociono al mundo del teatro,cine y literatura, aunque todo el mundo pensó que había sido una sobredosis por encontrarse botellas vacías a su alrededor y botes de pastillas, en la autopsia se descubrió que lo que tenia era la tapadera de un medicamento obstruyendo la laringe.
Por lo visto, Tennessee iba tan cocido de alcohol que al querer tomarse el barbitúrico para dormir, al ver que no podía hacerlo con las manos lo intentó con la boca y consiguió abrir el bote pero el tapón se lo tragó y no pudo reaccionar por la cantidad de alcohol en sangre que tenia.
Gracias a el, siempre nos quedara soñar con tomar un croissant frente al escaparate de Tiffany's en Manhattan mientras de fondo suena "Moon River" y frases como esta:
"La muerte es un momento, la vida muchos"

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