viernes, 18 de septiembre de 2026

Me fui para parte de Lapurdi

Sare

Sigo con mi periplo vacacionero. Es que me dio para mucho, ya aviso que me parece que hasta primeros de octubre, voy a estar contándoos cosas por si os aburre y queréis pasar, pero sino, os invito ni mas ni menos que a Francia...
Ainhoa
Como dije la semana pasada, Zugarramurdi es un pueblo fronterizo entre España y Francia así que ya que estábamos y como Lilo tiene su pasaporte, decidimos cruzar la frontera  Lo de las carreteras pues bueno, estas a 15 minutos de varios pueblos y nosotros por recomendación fuimos a Ainhoa, Espelette y Sare, dejando fuera a San Juan de Luz porque oye, así volvemos en otro momento y de paso hacemos dia de playa pero como decía, son carreteras estrechas en las que caben dos coches a duras penas, por si os da por ir.
Son tres pueblos del territorio de Lapurdi siendo Sare, Ainhoa, Urdax y Zugarramurdi los que forman el Valle de Xareta, teniendo Sare y Espelette orígenes mas señoriales vinculados al vizconde de Labourd y Ainhoa se creó para los peregrinos del camino de Santiago como una bastida. 
Por Sare pasas si o si muchas veces para salir de Zugarramurdi camino al Pais Vasco, de hecho a esta zona también se la conoce como el Pais Vasco francés y aunque se que hay espectáculo en las cuevas de Sare o Sara, nosotros no fuimos porque empezamos por ahí. Fue uno de los pueblos que sufrió el auto de las brujas de Logroño en las que fueron arrestadas varias sorginaks, que eran mujeres que conocían muy bien las propiedades de las plantas medicinales de la zona y los ciclos naturales de la montaña haciendo rituales en los que agradecían a la madre Tierra todo lo que les daba o como os dije en la entrada de Zugarramurdi, iban a estas cuevas a hacer sus remedios. 
Espelette
En Espelette hay una cosa super curiosa y son los pimientos colgados en las fachadas, de los tres fue el que más me gustó de todos. Lo interesante de la historia de los pimientos es curiosa porque el pimiento en su variedad Gorria llegó al País Vasco gracias a Colón; normalmente se usaba pimienta negra asiática pero costaba bastante pasta así que descubrieron que esa variedad de pimiento bien molida, también le daba un gran sabor a la comida siendo incluso usado para condimentar carnes como el jamón de Bayona. Las mujeres seleccionaban las semillas y poco a poco, fueron adaptando este pimiento al clima y es a partir de septiembre cuando se cuelgan en las fachadas al sol para secarlos, despues se hornean, se machacan y ya se tiene la especia.
Si yo fui capaz de sobrevivir con mi nivel de francés consistente en "bonjour", "merci", "adieu" y luego ya en el Lidl de Hendaya incorporé el "tres bien" creerme que cualquiera puede estar aquí tan ricamente. Eso si, caro de narices, menos mal que aquí llevamos bocatas porque sino menuda ruina el comer. Y si, volviendo de Irún teníamos que hacer una pequeña compra para las dos cenas que nos quedaban y como por esa zona pasas por Francia cada dos por tres, no se cómo atravesamos todo en Hendaya en coche que es muy bonito por cierto y terminé en un Lidl comprando ensaladas preparadas y unos rollos de jamón y queso. 
¿Conocíais estas historias? ¿Iríais? 



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