miércoles, 14 de noviembre de 2018

La leyenda de Maria de Cárdenas


Hoy os traigo una leyenda madrileña que encaja con uno de los miedos mas profundos arraigados en el ser humano: que nos entierren vivos. Lo que pasa es que a dia de hoy,el sitio donde sucedió todo es un hotel que ha transformado los bajos del sótano en un local donde tomarnos un pelotazo, así que si te apetece vamos bebiendo y te voy contando... 
Maria de Cárdenas murió en 1478. Era la mujer de un biznieto de Don Juan de Castilla y su muerte, consternó a todo Madrid al no saber muy bien que era lo que había pasado.
El mayordomo de la familia, tenia orden expresa familiar de que si alguien fallecía de la familia,seria enterrado en la cripta reservada para los descendientes del infante en el convento de Santo Domingo el Real y así se hizo ya que el marido de Maria estaba de viaje y aunque se le avisó,no pudo llegar a tiempo. 
Lo que pasa es que esa noche, las monjas comenzaron a oír gritos y golpes que venían del sótano donde estaban las criptas que retumbaban en todo el convento.En un principio creyeron que era Maria que estaba penando por sus pecados pero tras varios dias escuchándolos, pensaron que era el propio Satanás que había llegado al convento para ponerlas a prueba.
Tras varios dias de rezos, velas y refugiarse en el huerto por el miedo, los gritos y golpes pararon,volviendo las monjas a la normalidad sin entender qué es lo que había sucedido.
Este es el aspecto del convento a dia de hoy
Meses después, el marido de Maria volvió a Madrid tras su viaje pero tuvo una extraña petición: ya que no había podido estar con su mujer en sus ultimos momentos ni en su entierro, quería que le abriesen la cripta para acudir a rezar por ella pero lo que encontraron al abrirla, fue una mano ensangrentada saliendo del ataúd.
Cuando abrieron, comprendieron lo sucedido: Maria había sido enterrada viva. Su esposo sabia que tenia una enfermedad que a dia de hoy se conoce como epilepsia, que hacia que se quedase totalmente rígida como un cadáver y él tenia un remedio que le había dado un medico extranjero que la ayudaba a que pasase.En su ausencia,la orden que dio fue que si su mujer moría aparentemente, la diesen el remedio y esperasen dos o tres dias para enterrarla,cosa que el mayordomo no cumplió y Maria estuvo varios dias gritando y peleando por salir de su ataúd hasta que finalmente murió con una mueca de horror en su rostro.
El mayordomo acabó en la cárcel y las monjas, tuvieron que hacer penitencia al haber ignorado las suplicas de Maria.
Así que ya sabes, si un dia te apetece tomarte algo en este hotel ten cuidado si te escuchas gritos, puede ser que sea Maria pidiéndote ayuda...o quizás te has pasado con el alcohol.
¿Conocías esta leyenda?  

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