Jo, muchas gracias por la acogida de mi experimento! tenia un poco de incertidumbre de cómo iba a salir la cosa pero veo que os ha gustado y de momento, seguiré con estas idas mías de pinza. Ahora vamos a viajar un poquitín ya que mucha gente en España anda ya de vacaciones o sacándose billetes para coger algún transporte. Aprovechando eso, os voy a contar la historia de un túnel la mar de curioso que hay en Japón, siendo mejor evitar pasar por él pero si lo haces porque no te quede mas remedio, jamás mires por el espejo que hay...
Goro Hotaka era jefe de los encargados del mantenimiento diurno del túnel Kiyotaki. Normalmente salía a las ocho y media de trabajar pero ese dia, todo falló y debia quedarse a resolverlo al ser el máximo responsable; aunque había mucha leyenda, como nunca había vivido nada raro en cinco años, no hizo mucho caso a esa sensación de mala espina que tenia estando allí.
Empezó a arreglar el cuadro de mando para iluminar el túnel cuando escuchó un ruido muy fuerte a su espalda, un chirriar de ruedas y un choque contra el espejo que estaba en el túnel para poder ver mejor por su peligro.
Al darse la vuelta, vio un coche hecho un amasijo de hierros entre llamas y dentro una persona que parecía que intentaba gritar; al correr hacia el coche, llamó a una ambulancia pero no había cobertura y las puertas del coche estaban bloqueadas, con las herramientas que él tenia al otro lado de la carretera. Cogió uno de los cristales del espejo roto para abrir la ventanilla a golpes pero al mirar en el espejo, vio algo que pasaba tras él. Miró el espejo mas detenidamente y se dio cuenta de que había alguien tras su hombro izquierdo un poco borrosa pero al darse la vuelta no había nadie.
Intentó abrir la ventanilla porque veía que el coche explotaba pero al mirar de refilón el cristal, la figura que estaba antes apareció de nuevo mas nítida y comenzó a susurrarle una cuenta atrás y al terminar, el coche explotó.
Despertó tres noches después en el hospital con las piernas amputadas, dejó el trabajo y no salió de casa de nuevo quitando todos los espejos para que esa figura no vuelva a aparecerse nunca mas aunque él tuvo suerte ya que se dice que en ese túnel, quien ve al fantasma del espejo, tiene una muerte horrorosa.
El túnel Kiyotaki se encuentra en Kioto, Japón, midiendo 444 metros, numero maldito en la mitología japonesa ya que se asocia con la muerte.Fue construido por mano esclava en 1927, con muchas muertes por parte de los que lo construyeron y se dice que esos fantasmas a dia de hoy habitan el túnel que tiene un espejo porque al ser tan estrechito, ayuda con la visibilidad pero ese espejo, lo aprovecha un fantasma que quien lo ve, tiene una muerte horrible como os he contado mas arriba.
Además, se dice que a veces se te suben dentro del coche y te acompañan durante el trayecto haciéndolo imposible para que seas tú quien pase a hacerle compañía a ellos.
Embrujado o no, no tiene buena fama y es un sitio a evitar cuando anochece en Japón.
¿Conocíais esta leyenda? ¿Qué os parece?

Japón parece un lugar propenso a los fantasmas, siendo de los más inquietantes.
ResponderEliminarPero desconfío de esta historia en especial. Sospecho que ese trabajador quedó tan herido, al intentar rescatar a alguien. Y justificadamente traumado, por lo que su testimono sería dudoso, con alguna posible alucinación.
Mano esclava- Puede ser un dato clave para los accidentes mortales, más que toda posible maldición.
Pero como historia es interesante.
Besos, Morella
Japón es que tiene fantasmas para todo, a mi es que me encanta. Los túneles oscuros siempre dan juego para estas leyendas, además si hay espejo para ver mejor, seguro que tendrán aparición propia.
EliminarImagino que las farolas, la soledad y los efectos ópticos tendrán mucho que ver pero por si acaso, yo por aquí no iria de noche.
Un besazo!
Què miedo. Un beso
ResponderEliminarMe inspira a mi poco conducir por ahí.
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Terrorífico, mejor alejarse de él, nunca se sabe; las maldiciones, aunque parezca que son una tontería, mejor cuanto más lejos, mejor. Besotes.
ResponderEliminarHay cosas que mejor no comprobar si son efectos ópticos o realmente hay una señora ahí mala follá.
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una leyenda muy tenebrosa. si ha muerto gente esclava en su construcción, sí creo que haya fantasmas penando.
ResponderEliminara esquivar los espejos, por si acaso...
besos. que tengas un feliz día.
Yo creo que tiene su punto de verdad. No me veo yo ahí si fuese a Japón a hacer na de na jajaja seguro que me encuentro a alguien.
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Curiosa leyenda. No hace mucho vi una película japonesa cuya trama agónica pasaba en un túnel como este. Qué fama!!! Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarBesitos
Jo es que las pelis japonesas están a otro nivel, yo lo paso fatal cuando las veo.
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Uy no la conocía y me dio miedo. Te mando un beso.
ResponderEliminarEs que la jodia impone.
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Hola no conocia esta leyenda, pero que miedo...saludos
ResponderEliminarYo ahora mirare mal a los espejos que hay en algunas calles para pasar mejor, por si acaso...
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los orientales tienen una cierta dualidad: pueden ser muy pacíficos y muy zen, pero también pueden ser muy truculentos.
ResponderEliminarno sabía que el número 444 era un número a temer para ellos! les pasa como a nosotros con el 666.
luego escucho tu podcast en la entrada anterior. besos!!
Oye no estaría mal que nos contases cosas de esos números, creo que te puede quedar una entrada muy interesante!
EliminarUn besazo!