Lo del azar y las señales es algo que una ve a toro pasado, cuando se pone a recapitular cosas de su vida ve cosas que parecían avisos a las que en su momento ni había reparado pero que si hubiese hecho caso, otro gallo habría cantado.
Eso pasa también con algunos casos de los que os cuento en el blog y el de hoy, no va a ser menos ya que hubo muchas señales para que nuestra protagonista no estuviese donde estaba aquella noche...