Como os dije en su dia en esta entrada, es de mis autores en español favorito. Así que cuando sacó su ultimo libro, una tenia que leerlo...
Argumento: Ramoncito Valenzuela va para periodista y comienza a trabajar en un periódico a sus 17 años. Publica un articulo sobre un funeral celebrado en un parking por la falta de pasta del finado al que acuden su hermana, un señor con gabardina y gafas y el dueño de la funeraria; con lo que no contaba Ramoncito, es que ese articulo le iba a costar el despido.
El muchacho con esas luces apagadas que me tiene, decide ponerse a investigar sobre ese funeral para recuperar su puesto en el periódico y aquí aparece el prota de otras novelas de Eduardo Mendoza, el detective sin nombre que es un as del camuflaje, o eso cree él, que intenta pararle o ayudarle según el momento ya que el muchacho sin querer, va a destapar un caso de corrupción financiera política de alto nivel.
El personaje sin nombre, el detective, es un personaje que Eduardo Mendoza usa como protagonista desde 1979; sale del manicomio para resolver casos que la policia no quiere o no puede resolver y vuelve a ser internado. Como no tiene nada que perder, es el unico que puede hacerlo diciendo la verdad pero liándolas pardas ya que toma decisiones funestas, malinterpreta situaciones y lo del camuflaje sin comentarios.
Pero esta a parte de reírme bastante, tiene una gran critica social en la que Eduardo Mendoza clava el colmillo y no puedes separar su argumento aparentemente absurdo de la critica a los que se supone se erigen como guardas morales del orden mientras son corruptos con conocimiento de causa.
¿Lo leeríais? ¿Qué os parece el autor?

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