Con Luz Casal me pasa algo curioso: aunque sus canciones no me gustan especialmente, reconozco lo buena cantante que es y puedo cantar mas de dos y tres canciones suyas. Me ha acompañado mientras crecía y me di cuenta de que su cancion maldita, también la conozco que es la que os dejo ahí arriba.
Todo se remonta a 1986. La ONCE (Organización de ciegos en España) organizó una semana cultural entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre de ese año con varios conciertos gratuitos. Las carpas las situaron en la playa de la Rabassada en Tarragona pero hubo unas cuantas tormentas que afectaron a la estructura metálica así que empezaron a pedir al ayuntamiento permiso para usar otros lugares de la ciudad entre los que estaban el Campo de Marte, el auditorio municipal pero ya estaba ocupado.
Como amenazaba una gota fría aquel dos de octubre, decidieron trasladar el concierto de ese dia, el de Luz Casal a un terraplén un poco mas alejado del mar y la propia cantante se mosqueó ya que por la tarde, mientras hacia la prueba de sonido, vio pasar varios trenes.
Cuando bajó, preguntó si el tren iba a estar en servicio en el momento de celebrar el concierto ya que el terraplén donde estaban las vías, estaba muy cerca del escenario y era fácil que allí se situase gente para poder verlo. La respuesta de los organizadores fue que no se preocupase.
La gente comenzó a llegar y para su sorpresa, la visibilidad del escenario era muy poca así que subieron al terraplén donde estaban las vías, que siendo viernes y gratis, me imagino que eso se debió de llenar en poco tiempo.
El concierto se desarrolló con normalidad hasta que llegó esta canción que os he dejado ahí arriba. Mientras cantaba, un tren comenzó a pasar por las vías y debido a la música, la gente que estaba situada en ellas no pudo escucharlo ni tampoco lo vio pero desde el escenario si se pudo ver como el tren de mercancías pasó arrollando a todo aquel que estaba en esa ladera y ahí fue cuando se descubrió todo: el ayuntamiento no tenia conocimiento del cambio de escenario, nadie avisó a que se cerrase ese tramo de las vías, no había ambulancia, seguridad ni nada. Conclusión, once heridos y dos fallecidos.
A partir de ahí, ONCE y el ayuntamiento comenzaron a tirarse la pelota o al menos a intentarlo porque la organización sostenía que la Guardia Civil había inspeccionado la ubicación nueva dándole el OK mientras que la Guardia Civil decía que ni si quiera les habian llamado.
Entre unos y otros querían escurrir el bulto hasta que en diciembre de 1987, ONCE y su responsable de evento fueron condenados a pagar responsabilidades civiles en forma de indemnizaciones, gastos médicos y sepelios. No hubo juicio penal y la la organización se escudó en que ellos tenían permisos para poder montar el concierto allí pero no tenían escrito en esos permisos la zona exacta, aferrándose a eso para salir indemnes, llegando a decir que no había ningún responsable en particular. Papo es poco.
Luz Casal no ha vuelto a cantar esa cancion desde entonces, dice que no puede por respeto a las victimas, por el recuerdo que les trae a ellas y también a ella.
¿Conocías este caso? ¿Qué te parece?
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