domingo, 15 de marzo de 2026

El crimen de Callao


Piso 10 es una obra de micro teatro que esta basada en un asesinato poco conocido de Madrid en un edificio con mucha solera. 
Digamos que la calle de Antonio Grilo se lleva la fama pero esta, carda la lana porque se dice que el espíritu de la victima aun vaga por el edificio reclamando justicia pero vamos por partes que creo que este caso os va a parecer la mar de curioso...
Nos remontamos al año 1987, dentro de lo que cabe, tampoco fue hace tanto. Es un caluroso 30 de junio cuando la pareja formada por Eulalia Morgado y Ángel Acero, suben en el ascensor del edificio del Palacio de la Prensa para visitar a los padres de ella y comer con ellos, ya que viven en el piso 14 del edificio donde el padre de Eulalia, trabajó como conserje.
En el ascensor, comienza la bronca. Los dos discuten acaloradamente a gritos mientras suben, las voces son oídas por algunos vecinos que pasan por el descansillo hasta que tras lo que parecen unos disparos todo queda en silencio sobre las 14:45.
Sobre esa hora, una vecina del piso 14 que no sabe muy bien qué ha escuchado, sale al descansillo a intentar averiguarlo y ve a un hombre con un traje claro que toma el ascensor de bajada con una pistola en mano. Paralelamente, un trabajador de Radio Callao que estaba en la planta 4, llama al ascensor y al abrir la puerta, ve el cuerpo de Eulalia tirado en el suelo pero aun viva.
Al escuchar el revuelo, el padre de Eulalia le dice a su mujer que se quede dentro de la casa ya que él va a salir a ver qué sucede; al bajar y ver que están sacando el cuerpo de una mujer sin que nadie le diga nada, él exclama que seguro que es el de su hija como así fue.
Eulalia fue trasladada al hospital Clínico donde falleció y Ángel, según salió del edificio se entregó en la comisaria del distrito centro mientras una patrulla alertada por los vecinos, le buscaba dentro del edificio.
¿QUÉ PASÓ?
Ángel era un subcomisario de la brigada de estupefacientes de 48 años. En 1974, sobrevivió al atentado de ETA en la calle del Correo donde fallecieron doce personas y fueron heridas 72 y en 1979, había sufrido una embolia que le afectó al habla, le paralizó la parte izquierda del cuerpo y le provocó impotencia sexual que al parecer cambió su forma de ser. 
Debido a eso, la dirección de la policia valoró si podía o no seguir en el cuerpo como así pasó, relegado solo a tramites burocráticos hasta que en 1984, volvió a pasar por dicho tribunal que tampoco vio necesario jubilarle; entre sus compañeros tenia fama de pacifico, culto y agradable, ninguno había notado nada raro.
En cambio, para la familia de Eulalia de 45 años, la cosa era diferente. Ángel se había recuperado mas o menos de la embolia que le dejó impotente y con una cojera mientras que Eulalia era guapa y seguía cuidándose.
Según amigos y familiares de ella, tras la embolia, el matrimonio que se había casado en 1971, había cambiado a peor ya que él no la dejaba si quiera ir sola a ver a sus padres, yendo con ella todos los dias a verlos porque la madre de Eulalia estaba enferma.
Incluso cuando él decía que se iba a trabajar, se cuenta que él aprovechaba para seguirla para comprobar qué era lo que estaba haciendo; en 1986 al parecer Eulalia se planteó pedirle el divorcio pero por miedo a su reacción, continuó casada. 
Ese 30 de junio de 1987, Ángel llevaba su pistola reglamentaria como en ese momento decía el reglamento cuando comenzó a discutir con Eulalia quien sabe si fue sobre el control que él quería ejercer sobre ella. El caso es que en un momento de la discusión, sacó su pistola y disparó a su mujer tres veces: en el codo, en el abdomen y en la cabeza, dejando detrás su cuerpo en medio de un charco de sangre, saliendo tranquilamente del ascensor y bajando para encaminarse a la comisaria de la calle Montera y se dice, que fue trasladado a la prisión de Logroño a espera de juicio. 
Desde entonces, se dice que Eulalia aun está en ese edificio reclamando justicia, que los ascensores funcionan solos y que es muy fácil sentir su presencia cuando entras al ascensor ya que al parecer, Ángel nunca entró a la cárcel ni cumplió condena por su crimen.
En todos los artículos que he encontrado, se recalca que Ángel estaba siendo tratado por las secuelas de la embolia y quien sabe si tuvo estrés post traumático por el atentado, todo eso quizás cambió su personalidad y quizás eso fue usado a su favor en un juicio que fue hermético debido a que era policia en activo. Quizás fue inimputable y cumplió condena en un centro psiquiátrico pero lo cierto es que solo he encontrado que nunca fue a la cárcel. 
¿Qué opinas? ¿crees que influyó la epoca para que este juicio no fuera mediático? ¿Qué Eulalia aun sigue allí? 


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