miércoles, 12 de octubre de 2016

El diamante gafe


Marilyn Monroe cantaba en "Los caballeros las prefieren rubias" que los diamantes son los mejores amigos de una chica.Seria porque no conocía este.
En mi caso, ya os he dicho en algun articulo que va a ser que para las joyas soy un poco especialita y que me decanto mas por piedras sin tallar a ser posible y mas si hablamos del diamante de hoy, que ese no le quiero ni en una caja de titanio.
El diamante Hope es un diamante muy bonito y al parecer es el mas grande conocido y tasado de nuestros días con 45 quilates aproximadamente,una salvajada de gema.
Diosa Sita
Cuenta la leyenda que esta gema estaba un templo de la India dedicado a la diosa Sita tallado por un dios del Sol para darle forma triangular, había aparecido en una mina y el hombre que lo encontró se lo ofreció a la diosa. Un sacerdote hindú se encaprichó del diamante y lo sustrajo de la figura por lo que cuando le encontraron con ella, fue torturado hasta la muerte.
El diamante fue comprado allí por Jean-Baptiste Tavernier, un comerciante precursor de comercio occidental con la India y a su regreso a París en 1668, se lo vendió a Luis XIV, el Rey Sol que le pagó un congo por la gema.
Huelga decir que aunque ahora esta pesando alrededor de unos 45 quilates en su momento era de 115 pero el Rey Sol lo llevó a un joyero para que lo cortase en forma de corazon y asi pudiera engarzarlo en una base de oro reduciéndolo a unos 67 quilates.
Sobre Jean Baptiste decir que hay algunas historias que no se saben a ciencia cierta si son reales, pero por lo visto fue la segunda victima de la maldición ya que se dice que estuvo en la Bastilla por ser protestante, que le arruinaron las deudas de juego de su hijo y que murió en Moscú en 1689 en la miseria según unos y según otros devorado por una jauría de perros o lobos según quien te lo cuente en uno de sus viajes para intentar volver a ser el comerciante de éxito de antaño.
Jean Baptiste Tavernier
Luis XIV exponía el diamante en su palacio de Saint-Germain-en -Laye y a veces lo lucia, lo que hizo pensar que el Rey Sol también fue victima de la maldición de este diamante que a veces se confundía con un zafiro por su color azul, mas que nada por que este rey murió por gangrena y todos sus hijos habían muerto y no había descendientes para la corona.
Luis XV le sucedió y hala, diamante parriba diamante pabajo convirtiéndolo en un emblema de la corona francesa, lo heredó Luis XVI y su mujer María Antonieta aunque lucía otras joyas por lo visto esta era una de las que menos llevaba.
La historia de Maria Antonieta y Luis XVI es conocida por todos pero repasemos, cuando fueron confinados en el palacio de Tullerías, el Hotel du Garde-Meuble fue saqueado, siendo ahí donde guardaban las joyas reales entre ellas el diamante azul que lucia en el Toisón de oro de la Corona.
Algunos de los saqueadores acabaron en la guillotina pero el Toisón no apareció y parece ser que Guillet, un cadete miembro de la banda de ladrones, se llevó el diamante azul llegando a Inglaterra donde mandó cortar en dos el diamante pero cuatro años después, acabaría en la cárcel y dicen que allí se suicidó.
El Rey Sol
Luis XVI fue al cadalso en enero de 1793 y María Antonieta fue en octubre, de todos es sabido que perdieron un poco la cabeza.
Aun asi, la victima que tuvo un peor final que  los reyes, fue María Teresa de Saboya, princesa de Lamballe y amiga y confidente de María Antonieta que le había pedido el diamante en alguna ocasión y lo había lucido en fiestas y bailes.
Fue desde Inglaterra a París a apoyar a su amiga y cuando les destronaron ella también fue detenida y llevada a la prisión de la Forcé donde fue una de las victimas de la matanza de septiembre.
A Maria Teresa de Saboya la sacó una turba de gente de su celda, la lincharon, la desnudaron y vejaron su cuerpo hasta que la guillotinaron. Su cabeza fue maquillada y peinada para colocarla en una pica justo en frente de la celda de Maria Antonieta que no llegó a verla por que se desplomó.
En Inglaterra el diamante no dio señales de vida hasta que pasaron 20 años de su robo, precisamente cuando prescribió el delito, no sabia nada el tratante que lo tenía llamado Daniel Eliason ¿eh?.
Allí al parecer la vendió al rey Jorge, pero no se sabe si la compró para su amante, para saldar deudas o al enterarse de lo que arrastraba se la quiso quitar de en medio por si las moscas, así que paso a las manos de Thomas Hope en 1824 que bautizó a la joya con su nombre.
Poco disfrutó de la joya por que murió en 1831 pasando a su hermano, Henry Phillip Hope que se lo prestaba a su cuñada para que lo luciera de vez en cuando en sociedad.
Maria Antonieta
Cuando murió Henry, sus tres sobrinos la liaron para tener el diamante en herencia,parece ser que a parte de la muerte y de la mala suerte, el diamante provoca también sonadas peloteras y esto fue lo que pasó, que todos acabaron como el rosario de la aurora a ver quién se quedaba el pedrusco.
Al final acabó en manos de Henry Thomas Hope y lo guardó en la bóveda de un banco, solo lo sacó en un par de exposiciones.
Cuando su hija se casó con un tipo un poco disoluto, temieron que para pagar sus deudas de juego usara toda la fortuna de su hija incluida el diamante, así que lo blindaron mediante testamento legando a su nieto menor bajo la condición de que no podría venderlo a no ser que tuviera permiso judicial y se cambiase el nombre añadiendo el apellido Hope.
Así que Francis cuando se hizo mayor hizo lo que le habían pedido sus abuelos, pero también era adicto al juego y bebidas espirituosas por lo que al final tuvo que vender el diamante, pero eso si, declarándose en bancarrota y su mujer le abandonó.No iba a estar la piedra quieta.
Pasó por varias manos hasta que inició su aventura americana, fue vendido al sultán Abdul Hamid II, según consiguió el diamante el movimiento Jóvenes Turcos le derrocó, su favorita a la que regaló el diamante se suicidó y   tuvo que venderlo todo por que se declaró en bancarrota y al final acabó en las manos de la firma Cartier.
La firma intentó venderlo a varias personas sin exito por que la prensa ya empezaba a publicar cosas sobre el diamante, pero aun así el matrimonio formado por Evelyn y Edward Walsh McLean lo compraron y lo engarzaron en platino.
Matrimonio Beal Walsh McLean
Durante algún tiempo parecía que la cosa se había calmado pero en 1919, el hijo mayor del matrimonio falleció atropellado por un coche con nueve años en frente de su casa, el matrimonio se divorció en 1931 a causa de infidelidades y la hija de ambos, en 1946, tras cinco años de matrimonio con un senador apareció muerta a causa de somníferos y aun no se sabe si fue sobredosis accidental o suicidio.
La nieta de los Walsh, Mamie se casó con Luigi Chinetti, un piloto de carreras y se divorció en 1963.
Edward McLean, dueño del Washington Post, tuvo problemas económicos tras su divorcio y tuvo que vender el periódico, llegaron a declararle incapaz y se le internó de forma indefinida en un psiquiátrico muriendo en 1941.
Su otro hijo Edward Beale, se había casado en 1939 cosa que acabo en divorcio, se volvió a casar en 1942 con Gloria Harrick teniendo dos hijos, uno murió en Vietnam y en 1948 se divorcio y se volvió a casar para divorciarse en 1973.
Diamante Hope
Evelyn legó el diamante a sus nietos con la condición de que nadie pudiera venderlo hasta que el mayor cumpliese 25 años, pero tuvieron que saltarse esa clausula por que estaban todos un poco pelados y tuvieron que venderlo para saldar las deudas. Al final el diamante parecia que traia peloteras, muerte, divorcios y ruina económica.
Así que vendieron las joyas en lote directamente a Harry Winston que talló el fondo del diamante para que brillase muchisimo mas y se lo donó al Smithsonian Institute donde ha permanecido desde 1958 salvo algunas exposiciones en Nueva York o París.
Se dice que a dia de hoy la maldición esta dormida por que ya no pertenece a nadie en particular y son muchos los curiosos que se acercan a verlo, lo que si que no creo es que haya nadie interesado si quiera en robarlo, después de todo esto no creo que le compense a nadie, no sea que le de por activarse.


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